Entre los clásicos de fin de año no puede faltar el Anuario de LA GACETA. Este domingo se publicará el tradicional suplemento, tanto en la edición de papel como en la plataforma digital de nuestro diario, esta vez con un enfoque dirigido a todo lo que 2022 puede implicar en la vida de los tucumanos. Es que, al cabo de dos años de pandemia, son muchos los interrogantes y los anhelos de cara a lo que viene. De allí que las crónicas y las columnas de opinión apuntarán, en buena medida, a explorar las posibilidades del tiempo que nos aguarda.
Claro que no faltará la interpretación de todo lo que el 2021 nos está dejando en materia política, económica, social, cultural y deportiva. Los hechos más relevantes del año que se marcha merecen un análisis, una búsqueda de los cómo y de los porqués. Los cimbronazos en la Justicia, el resultado de las elecciones (unido a la pregunta “¿quién manda en Tucumán?”), la economía que no termina de encarrilarse y los resonantes casos policiales marcaron a los tucumanos. Y por encima, como tema ineludible, sobrevuela la situación sanitaria, atada la aparición de nuevas cepas y olas de contagios. En ese sentido, sin dudas durante 2022 las campañas de vacunación resultarán fundamentales para insertarnos en alguna clase de “normalidad”.
A todos estos temas, ampliamente cubiertos por LA GACETA, el Anuario los recupera con una vuelta de tuerca interpretativa que va mucho más allá de los habituales balances. Y es con esa profundidad que también hablaremos de los desafíos que nos aguardan en materia de educación, medioambiente, infancias, tecnología, vida ciudadana, elecciones en la UNT, agenda de derechos civiles y las obras planificadas para Tucumán. Sin dejar de lado el mundo de la cultura y el espectáculo, el universo de las relaciones y la potente pata deportiva, representada por el año mundialista que se avecina -¿será finalmente el que tanto sueña Lionel Messi?- y los objetivos que están fijándose Atlético y San Martín.
La selección de las mejores fotos del año -clásica de LA GACETA- representa otro de los atractivos de este Anuario que les propone a los lectores un doble viaje: a los hechos que los conmovieron en el año que se despide y a ese futuro que miramos con esperanza.